martes, 11 de mayo de 2010

Vinos y moda en Chile: Cecilia Bolocco y Céfiro de Casablanca

Por segundo año consecutivo, Viña Casablanca estuvo presente en desfiles de importantes personalidades del mundo de la moda. Esta vez, en el lanzamiento de la colección otoño- invierno 2010 de Cecilia Bolocco, en Santiago de Chile. En la ocasión, “Céfiro” reinó entre los invitados, quienes degustaron su Sauvignon Blanc y Merlot.

Así como la moda fue la escusa, los vinos de Viña Casablanca desfilaron las pasarelas de quienes gustan de un vino boutique, con terroir específico, con la frescura del Océano Pacífico, con el estilo de la vanguardia, con el guiño de la innovación. Así Céfiro se hizo presente, con esa misma brisa que sopla desde el oeste sobre los campos del Valle de Casablanca.
El evento se realizó en el edificio de Corpbanca de la capital chilena y contó con la presencia destacados diseñadores, periodistas, artistas, autoridades y gente de la moda.

La ex Miss Universo presentó su nueva colección junto a 20 modelos que se encargaron de lucir sus exclusivos diseños a través de una pasarela que alcanzaba los 40 metros de largo. A través de ésta, y con imágenes de la agitada vida Neoyorquina de fondo, se desplegó una muestra de lo que es la nueva colección de Cecilia Bolocco.

De esta manera, moda y vino se ha convertido en la mejor apuesta de una noche estelar.

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Quieres saber cómo vive el mayor coleccionista de vinos del mundo?

Vive como un monje, nunca se toma vacaciones y conduce un viejo Renault 4 con 200.000 kilómetros recorridos... pero es el mayor coleccionista de vino del mundo, con más de 20.000 botellas raras de los siglos XVIII, XIX y XX guardadas en una bodega enterrada a 6 metros de profundidad y protegida por tres puertas blindadas, cada una de ellas con su respectivo código de seguridad.


Se llama Michel Chasseuil, tiene 67 años, es ingeniero aeronáutico y vive en la pequeña localidad de La Chapelle-Bâton, en el centro de Francia. Comenzó a coleccionar vinos hace 20 años atrás y su intención es convertir su colección en un museo especializado en Saint-Emilion, cerca de Burdeos, según informa The Times .

"A pesar de que llevo gastados varios millones, no lo pienso vender. Si hiciera eso, todo sería bebido por nuevos ricos en menos de una década", afirmó Chasseuil, quien compra de a dos cajas de los vinos que le interesan, una para la colección y la otra para ser tomada. Para él, el vino "es una pasión que se convirtió en una religión".

Con los bonus que recibía por su trabajo de ingeniero, ha asistido a subastas en Francia, España, Italia, EE.UU., Australia y Suráfrica, siempre buscando botellas raras. "A nadie le interesaban los remates en esos días, por lo que podía comprar las botellas muy baratas", manifestó. Entre sus botellas más preciadas, se encuentra un Château d´Yquem 1811 valuado en 35.000 euros y un champagne Maison de l´Empereur, que no tiene precio porque fue elaborado para el mismísimo Napoleón.

(via la nación, argentina)

viernes, 23 de abril de 2010

Vino con sabor venezolano:del sueño al hecho

(via el nacional)

La producción de uvas en Venezuela está prácticamente concentrada en los estados Lara y Zulia, que en conjunto suman 330 hectáreas de siembra de este fruto, y las proyecciones indican que irá en aumento en los próximos cuatro años cuando se espera que lleguen a 350 hectáreas, gracias a los proyectos de expansión que lleva adelante Empresas Polar a través de Bodegas Pomar.

Hasta mediados de los años ochenta, las siembras de uvas en el país eran para la variedad de mesa, que son más gruesas, de mayor pulpa, poco jugo y con bajo contenido de azúcares, si se compara con las que se requieren para la producción vinícola, que son de menor tamaño y más líquido.

A mediados de los años cuarenta y durante los cincuenta del siglo XX, con la llegada de inmigrantes de Italia, España y Portugal se intentó llevar adelante la cosecha de la planta de uva de vino propia de esos países y se mencionan experiencias en San Juan de los Morros, Villa de Cura, y en Valencia.

Vale mencionar que los nombres de urbanizaciones emblemáticas de la capital del estado Carabobo como La Viña y El Viñedo deben su nombre a esas siembras. Sin embargo, no hubo avance hasta que se concretó el proyecto de Pomar, junto con Martell de Francia y el Instituto de la Uva de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, que impulsó los estudios en el valle de Altagracia, próximo a la población de Carora, donde estaban las condiciones para la uva de vino.

"No existe otra zona en el país donde se pueda dar la uva de vino porque se requieren zonas áridas y altas, como las de Altagracia, y también en otras poblaciones del estado Lara como El Tocuyo, Quibor y Humocaro", explica Guillermo Vargas, enólogo de Bodegas Pomar.

"Hay otras regiones, Falcón y Sucre, e incluso la isla de Margarita, donde podrían darse sólo uvas de mesa porque son terrenos áridos pero bajos", agrega el experto.

Las cifras reflejan que la actividad vinícola nacional permitió que las siembras de este fruto, en 20 años, se duplicarán y en la actualidad la proporción entre uva de mesa y vino guarda una relación entre 55% y 45%, respectivamente, con respecto a la producción total que está por el orden de 5.700 toneladas al año.

Frente a Chile


La labor de Pomar ha ido asociada a un repunte del consumo de vino, que en 2009 alcanzó el récord de 900.000 cajas, según cifras preliminares. Este volumen incluye importaciones principalmente de Chile, más producción nacional que suma 65.000 cajas. Hasta 2008, se había alcanzado un promedio de 700.000 cajas anuales.

"El crecimiento del consumo de vino no implica un repunte similar en la viticultura nacional", expresa Gabriel Machado, director del área de vinos de Empresas Polar. "Una de las ventajas que ha tenido Chile en Venezuela es la posibilidad de usar el convenio Aladi, lo que les ha permitido tener acceso al dólar oficial de 2,15 bolívares", agrega.

Esta situación ha favorecido que los precios de los vinos chilenos hayan permanecido competitivos frente a los europeos y nacionales, pero el comportamiento muestra una oportunidad para los productos nacionales toda vez que en la actualidad no se están otorgando dólares oficiales ni siquiera a la tasa de 4,30 bolívares por dólar.

(las fotos de Guillermo Vargas y de Viña Altagracia son de los amigos del Club Amantes del Vino)